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Entrenando nuestro cerebro para la felicidad


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(@coachi28)
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Recientemente he leído un artículo, que promocionaba el libro de la neurocientífica Nazareth Castellanos, El espejo del cerebro (Ed. La Huerta Grande), expone cuidados sencillos para entrenar un cerebro feliz, y nos aporta datos realmente interesantes que os copio literalmente del artículo.


"El cerebro está formado por 86.000 millones de neuronas, pesa kilo y medio, tiende a esconderse del presente, depende de los hábitos, es habilidoso para seleccionar pensamientos y tiene una gran capacidad para convertirse en espejo de sí mismo"

"Lo que caracteriza a las neuronas es su capacidad para emitir descargas eléctricas. Les sirve para comunicarse entre ellas, es su voz. Hablan en diferentes lenguajes según el ritmo de esas descargas. La media es 8 descargas eléctricas por segundo". Y esa actividad tiene reflejo en el cuerpo. Y a la inversa. "El cerebro es un gran coordinador de lo que ocurre en el cuerpo. Pero en los últimos 10-15 años ha habido una revolución en la neurociencia y es que se acaba de demostrar que el cerebro necesita saber lo que está sucediendo en el cuerpo. Se sabe, por ejemplo, que nuestro mayor momento de memoria es cuando estamos inspirando, pero si lo hacemos por la nariz. Así que cuando te digan algo muy importante inspira por la nariz"

El cerebro feliz existe, y lo han podido medir mediante una resonancia magnética. Lo mejor: sabemos cómo conseguirlo. Y no hablamos de mensajes optimistas en una taza: es ciencia.

1. Corrige tu postura a lo largo del día.

El cerebro interpreta todo lo que sucede en tu organismo, y cuando vamos encorvados nos fijamos más en las cosas negativas que en las positivas. El cuerpo humano es una sinfonía perfecta. El corazón es el órgano más rápido, un latido por segundo; después la respiración, diez veces por minuto; y el intestino es el más lento, tres veces por minuto. La respiración involucra a la memoria; el corazón, al presente.

Curiosidad muy curiosa: ¿Sabes que nuestro cerebro necesita escuchar a nuestro corazón y que cada vez que abrimos los ojos, tras parpadear, cerebro y corazón se han sincronizado? La gente con poca capacidad de atención parpadea más.

2. Cultiva la amabilidad y la generosidad.

"Amabilidad no es autoestima. Es aceptarte, ser tierno con uno mismo. Trátate con una dulzura maternal a ti mismo. Esto tiene efectos a nivel cognitivo y emocional"

Las personas que lo hacen refuerzan las áreas cerebrales más involucradas en su felicidad. La amabilidad hacia nosotros mismos es una de las actitudes más transformadoras del cerebro. Los programas basados en la meditación son especialmente transformadores para aprender a no hablarnos con dureza a nosotros mismos, a no exigirnos tanto. Es uno de los aspectos más dañinos de nuestra sociedad.

No vale que te digas a ti misma "no te pongas nerviosa". No sirve negarle a tu cerebro un comportamiento. "Cuando te obsesionas en algo que no queremos hacer el cerebro detecta que los inhibes y lo fija", advierte. Y es que el cerebro no sabe olvidar, sabe reemplazar. "Por eso es tan importante cambiar un comportamiento por otro. Y eso no es solo intención, se hace con el hábito. No soy como soy sino como estoy acostumbrado a ser, y eso es así en el cerebro. Él sigue el camino que más conoce. El cerebro es un sistema de hábitos. es plástico. puedes darle la forma que quieras, es a lo que le acostumbres"

3. Vive con atención plena tu presente.

No hacerlo es una de las mayores fuentes de insatisfacción vital. Nuestro tiempo necesita de una oda a la lentitud. La cantidad de información que nos llega por segundo es tan grande que provoca, a nivel cerebral, lo que llamamos la "atención dividida". No hacemos muchas cosas, vamos de unas a otras a gran velocidad. Nuestro cerebro es un órgano muy inercial y, sin duda, podemos llegar a acostumbrarlo a ese peligroso estado de ansiedad

¿Sabías que la mitad del tiempo que estamos despiertos estamos en una mente divagante? Haciendo una cosa pero nuestra mente en otra. ¿Te suena? "Una mente divagante es una mente infeliz, por eso aprender a vivir en el aquí y el ahora es la clave. Tener atención plena en la situación que estás teniendo", recomienda.

4. Practica la meditación regularmente.

La observación ecuánime y amable de nuestros pensamientos y emociones nos facilita su regulación y refuerza las estructuras cerebrales más importantes. Nuestro cerebro tiene la capacidad de saber que lo que yo observo es a mi. Es lo que yo llamo "el espejo". La observación de nosotros mismos ha de ser ecuánime y amable. Por un lado, como si nos diera igual lo que fuéramos a ver, por otro, sin juzgar lo que vemos. Porque sólo si me acepto seré capaz de expresarme, de lo contrario, me inhibiré, me esconderé y no podré observarme. Es muy recomendable pararnos cinco minutos al día a observar las sensaciones de nuestro cuerpo, nuestros pensamientos. Tiene un poder transformador muy fuerte, pero repito, siempre desde la ecuanimidad y la amabilidad, si no es un arma de doble filo.

5. Escucha a tu cuerpo.

Si dejamos al cuerpo a la deriva a donde se va el espontáneamente es a una situación de insatisfacción. Tener consciencia de las sensaciones corporales te permite anticiparte a tus emociones. Cada vez estamos más desconectados de nuestro cuerpo. Y eso es un problema, porque las sensaciones corporales son la información que permite a nuestro cerebro configurar una experiencia. En neurociencia lo llamamos "marcador somático". Por ejemplo, cuando yo hablo contigo, estoy atenta a lo que digo pero, al mismo tiempo, mi cuerpo esta teniendo diferentes sensaciones, como por ejemplo, el frío que hace. Esa sensación está provocando una serie de cambios en cadena: en mi respiración, en mi ritmo cardíaco, en mi piel, y generalmente no las percibo. Dicen los estudios que somos sordos a esas sensaciones, y yo digo que somos sordos ciegos y mudos a nuestro propio cuerpo. Y eso es un problema porque, en realidad, y esto es sorprendente, el cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta.

Hay que observarse: qué alimentos te ponen más nerviosa, cuando estás cansada donde lo notas... por donde respiras más, si por la nariz o por la boca, si tienes gesto de enfado...". Y con esta información tendrás la clave para anticiparte a tus emociones. " Lo que dice la neurociencia es que cuando sabemos escuchar nuestro cuerpo podremos anticiparnos a los comportamientos. Lo importante es saber que cualquier comportamiento que nosotros generemos no es instantáneo. el cuerpo tarda unos segundos en generar esa respuesta. Si tenemos consciencia podemos saber qué es lo que se está preparando: si parece que me empiezo a poner nerviosa, parece que esto no me gusta... si yo puedo observar lo que se está preparando me puedo anticipar a ello e incluso abortarlo"

6. Trabaja en tu transformación y sé paciente.

Hay que ser realistas. En este caso, como en muchos, el "si tu quieres, puedes", es erróneo y frustrante. Hay un gran camino entre el querer y el llegar a la meta. San Agustín en sus Confesiones lo expresa bien cuando le dice a Dios: me has hecho de tierra y de una tierra difícil de cultivar. Es decir, podemos cambiar, la capacidad de transformación de nuestro cerebro es inmensa gracias a su plasticidad, pero no es una tarea fácil. Y en nuestra sociedad se desprecia demasiado el esfuerzo. Pablo D'ors define la meditación como un combate, un esfuerzo, una lucha de ti contigo mismo. Por ejemplo, cuando estás a dieta es porque quieres adelgazar pero, al mismo tiempo, dices: "¡Quiero un donut!" Los estoicos hablaban constantemente de ese combate. Y Ramón y Cajal tiene una frase genial: "Todos podemos ser, si nos lo proponemos, escultores de nuestro propio cerebro", y yo añadiría: si lo trabajamos.

7. Elige bien a las personas con las que te relacionas.

Los cerebros y corazones se contagian, por lo que prestar atención a una persona o situación negativa deja secuelas de varias horas en ti. Muy poca gente sabe que cuando nos comunicamos con otra persona, también a través de la pantalla, se produce un fenómeno que se llama la "sincronización de fase intercerebral", es decir, que los cerebros se sincronizan y se contagian. Hay una comunicación entre los cuerpos más allá de la palabra. No deberíamos dar poca importancia a las personas de las que nos rodeamos ni a quiénes somos nosotros mismos porque todos contribuimos biológica y mentalmente a la sociedad que estamos construyendo

8. Alíate con tu respiración.

Una respiración lenta, de unas 10 respiraciones por minuto, es un buen aliado para lag estión de las emociones; alargar la respiración es un buen protector frente a la ansiedad; inspirar por la nariz, y no por la boca, nos ayuda a controlar la atención y la memoria. La respiración es la llave más directa que tenemos a la relación cuerpo-mente. Yo puedo elegir si respiro o no, si lo hago lentamente o más rápido. En el año 2017, la revista Science publicó un artículo que demostraba la neuro anatomía de la respiración. Explicaba como el patrón respiratorio (la manera en que yo respiro) influye en las estructuras neuronales que están involucradas en la atención, en la memoria y en el procesamiento de las emociones. Por ejemplo, al inspirar por la nariz provocamos uno de los momentos de mayor memoria; si el tiempo de espiración es más largo que el de la inspiración nos protegemos frente a la ansiedad. Tenemos en ella una llave directa a nuestro cuerpo y a nuestra mente.

9. Fomenta los buenos momentos.

Disfrutar es uno de los procesos más enriquecedores de nuestro patrón cardio vascular y de nuestra plasticidad neuronal. Cuando recordamos eventos positivos, por ejemplo, se activan muchas zonas cerebrales. Tagore decía que los recuerdos son el único paraíso del que no podemos ser expulsados. Somos memoria y la memoria es muy selectiva. La vida no es sólo la que hemos vivido sino la que luego vamos a contar. Y, los momentos que hemos vivido de forma más presente e intensa los recordaremos mejor. Es decir, que tenemos un papel protagonista en la construcción de nuestra propia biografía. Por eso, no sólo es bueno disfrutar sino también ser conscientes de que lo estamos disfrutando. Eso no siempre coincide.

10. Come sano.

Gracias a la conexión entre elcerebro y el intestino, la dieta puede ser un fuerte regulador delestado de ánimo.


 

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2 respuestas
Pilar Muñoz Alfaya
Respuestas: 1
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(@pilarmunoz)
New Member
Registrado: hace 3 meses

¡Hola!

Me ha parecido suuuuper interesante este post.

No sabía que para potenciar la memoria lo mejor es inspirar por la nariz ¡lo tendré en cuenta! 😉

Es una pasada cuando eres consciente de los mensajes que nuestro cuerpo manda al cerebro, tanto nuestras posturas corporales (por ejemplo, para ganar en empoderamiento ante cualquier situación, estirando la espalda y "sacando pecho") o también, si nos notamos un poco tristones, el hecho de sonreír, puede cambiar nuestro estado de ánimo en ese momento.

En cuanto al apartado 2...¡qué importante es ser amable con uno mismo y "hablarse bonito"!

¡Gracias por compartir estos 10 consejos para entrenar a nuestro cerebro!

Un abrazo,

Pili

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Eva Valero Benedicto
Respuestas: 1
(@evavalero)
New Member
Registrado: hace 3 meses

Hola a todos!!!
Me ha encantado el artículo, me ha parecido interesantísimo. Diez consejos que aparentemente son muy sencillos, pero que no realizamos. Es cierto que no hacemos en general caso de las señales que nos envía nuestro cuerpo y creo que nos sería de gran utilidad estar más conectados con él para resolver y anticipar situaciones que no controlamos.
Cuánto he aprendido en unas pocas líneas. 10 puntos para trabajarlos!!

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